viernes, 21 de enero de 2011

Tu parte de mi parte

Esta noche me doliste. Y ayer. Y antes de ayer.
Hace tantos días que me dueles que no tuve otra que vengarme.
Por eso volví a ti. A tus caricias. A tu sexo. Necesitaba arrancarte
Una parte tuya. Minúscula, quizá. Qué importa.
Tenía que clavarte mis besos y absorber tu sudor. Hacerlo mío
De manera que te dejase viudo de placer. Necesitaba sacudirte.
Sacudirme. Utilizar tu cuerpo sólo para mi lujuria.
Quería embrutecerte y dejarte allí. Que creyeses que puedo irme
Y volver todas las veces que quiera. Que no me dueles. Qué no.
Pero acabé yéndome yo. Y tú sigues allí. Aquí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario